viernes, 22 de marzo de 2019

VOX mal merece un artículo (Traca 1)



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Y por mi parte con mayor razón.
Yo no sé el tiempo que llevo pidiendo y clamando por las RRSS y a todo el que me quiere oir que a ver cuando el PP soltaba el lastre que le pasó Alianza Popular y que venía de la larga agonía del dictador que dio tiempo a todos para esconderse y camuflarse bajo su paraguas de demócratas de pacotilla. A esperar mejores tiempos. Estos no han llegado, pero al lastre parece que sí y ha salido a cielo abierto, a respirar, que con Mariano Rajoy se estaban ahogando. Tan pocos huevos, tanta dejadez, tan poca intrepidez… insoportable… así, quién reconquista nada.
Hasta ahora el PP ha sido una coctelera, eso sí, todo sabores de derechas, revueltos. Era como una especie de “fuerte del Oeste” en el que se refugiaban liberales ilustrados, pocos, conservadores acérrimos tirando a reaccionarios, los más, y reprimidos fascistas, bastantes, como se irá viendo en las sucesivas elecciones. Una mezcla que ha ido mal aguantando el acoso del exterior que disfrazado de Democracia exigía claridad, otro uniforme y la exigencia interna que no entendía algunas cosas.
Cuando llegó el comandante Aznar y se marcho el bamboleante franquista, parece que las aguas se amansaron y hasta se permitían hacer excursiones de postín como la de las Azores, al precio elevado de unos cientos de muertos en Atocha. Pero todo sea porque el capitán luciese medallas en los USA.
Consiguió este insigne y postinero militante de sí mismo y poco más, la famiglia, todos colocados oiga usted, a la mujer la saco de los salones y la hizo alcaldesa de Madrid, nada menos, consiguió, decía, un mortero, tipo “loctite”, compuesto de una mezcla en frío de autoritarismo y corrupción a tutiplén que lo pegaba todo y así el fuerte pasó años de gloria por fuera pero de absoluta podredumbre por dentro. Se olía pero no se veía.
Después llegó el sustituto del insigne capitán y esto ya fue otra cosa. Lo del autoritarismo era muy cansado. Lo de la corrupción, pues si ya está, que siga. Además los pieles rojas de Catalunya con constantes ataques no dejaban tiempo ni para leer el Marca. Y claro, tras la empalizada empezó la tensión. Si añadimos que había algún civil que investido de juez se ponía de parte de los indios, pues ya me dirá usted.
De fuera vendrá quien te espabilará.
Llegaron los del uniforme naranja. Venían desbravados de las Terra Mitja, acostumbrados a la nada o lo poco, vieron que esto era otra cosa. Aquí se podía pescar. Ni cortos ni perezoso vieron hueco y por él se colaron. Estaban dentro. Con un plasma no se paran sartenazos, eso lo sabe todo el mundo.
Ciudadanos, contra la opinión de algunos, nunca ha sido hijo del PP, ni tan siquiera simpatizantes. Un joven y un viejo tienen poco que compartir. Y si son familia lejana, menos. Así que el joven se metió en el fuerte y le dijo al viejo, tienes corrupción hasta en los dientes. Y era verdad. Mucha corrupción. Carretadas de corrupción. Claro, el joven, como no había comido presupuestos, pues los dientes los tenía muy sanos. Veremos qué pasa cuando el tiempo vaya pasando. Fuera como fuese, había confusión en el fuerte, que llamaremos de la derecha, y como resultado de ella el capitán se piró, tal cual Pascual, como lo oyen. ¡Ahí os quedáis! ¿Para qué me metería yo en esto?
Una vez dentro Ciudadanos recibía suministro constante. Vírgenes y liberales. ¿Para qué más? El Capital se volvió gilipollas. Todo lo que necesiten.
¿Qué pasó? Que si te atacan desde fuera te distraes, dispersas las fuerzas, las defensas no son uniformes, vacías la extrema-derecha porque piensas que ahí ya no hay ni Dios, y la cagas. Se produce la infección, se hace fuerte, se abre la herida mal cerrada en Noviembre de 1975 y esta comienza a supurar por donde puede. Más concretamente por Andalucía.
Y empieza a salir el pus. ¡Tachan!, ha llegado VOX. ¡Ya era hora, coño!.
Esperanza Aguirre debe estar que trina, la fiesta empieza y ella ya no está. Ahora que van a empezar a poner “agarrado” otra vez, a ella nadie la va a sacar a balar, ¡ojo!, no me he equivocado, balar de oveja cabreada. O quizás sí, pero será para un pasodoble, nada de meter mano. El tiempo no pasa en balde. Aunque yo, de Presidenta Honoraria de VOX la veo. Vamos que si la veo. Es que le queda que ni hecho para ella. Veremos.
Continuará….

miércoles, 13 de febrero de 2019

La clarisisima opción catalana



Hoy por hoy a Catalunya le es casi imposible deshacer el lío histórico que la liga con el resto de España. La Historia es destino. Y ese destino le ha impuesto a Catalunya la presencia de sus vecinos del Sur y no la de los del Norte. Con lo que eso conlleva. De haber participado en la Revolución Francesa y estar al lado de la Reforma Luterana, a tomar parte en la Reconquista y en el Descubrimiento de América bajo la farsa de la Evangelización de la nefasta Iglesia Católica Apostólica y Romana que Dios por ahora no tiene en su gloria, como a muchos nos gustaría. Paciencia.
Se podría decir que la relación catalono-española siempre ha sido dogmatismo contra dialéctica, cojones contra cerebro, entrañas contra formas, posibilismo contra determinismo y así.
Si a eso le añadimos que nadie está libre de equivocarse, corromperse, darse por vencido, inclinarse al cambalacheo, el panorama actual no debería extrañar a nadie.
Siempre igual. Aunque en ese igual siempre ha habido resquicios de luz. Los hubo con la Segunda República y los hay ahora con la Democracia instaurada y consolidada, salvo catástrofe. Pero, claro, no hay que equivocarse.
Catalunya debería aceptar que una de sus asignaturas pendientes es obcecarse con lo que es hoy por hoy imposible y no dedicarse a lo que es alcanzable para ella y asumible para la otra.
Sé que convertir al resto de España en un poco catalana es muy difícil. Hay mucho cerril en España. De hecho es frecuente oir por los pueblos de España esta frase,
-Es que en este pueblo somos muy brutos- seguida de una carcajada de autosatisfacción.
Cada vez hay menos cerriles, pero los hay. Y lo que es peor, mandan.
Es una tarea ingente pero hay que ponerse a ello. Ya que no te puedes ir, cambia los muebles. En vez de gastarse los euros abriendo casas de Catalunya por el mundo, abrirlas en las otras autonomías españolas.
Y luego están las decisiones.
Ahora hay una en puertas. Darle aire al PSOE, apoyando los presupuestos o hacer que se asfixie y tenga que sacar la cabeza, mediante elecciones, para respirar o ahogarse definitivamente.
Es una apuesta. Es la peliaguda opción catalana.
Si hacemos servir el sentido común y no la Fe en una Catalunya mítica, eterna, comparable a la España una, grande y libre, este dilema es muy fácil de resolver. Basta con poner de un lado lo que se arriesga y de otro lo que se puede ganar.
Las dos opciones son:

APOYAS LOS PRESUPUESTOS:
El PSOE sigue gobernando unos meses más y a ver qué se puede hacer. Un referéndum, no. Pero sí trabajar en alcanzar una mayor autonomía, mayores inversiones para Catalunya y un ir trabajando una posible reforma de la Constitución. Y seguir luchando contra el cerrilismo español. No hablo de los avances sociales porque al nacionalismo catalán no parece importarle gran cosa. Está en una batalla que va más allá de este mundo.
En contra yo no veo nada que no esté en contra ya.

NO APOYAS LOS PRESUPUESTOS:
El PSOE convoca elecciones.
¿De verdad los nacionalistas catalanes están dispuestos a jugar esa carta?
¿No se les pone la piel de gallina sólo con pensar en un tripartito de PP-C’s-VOX?
A mí, al que los nacionalismos se la sudan y el independentismo le parece innecesario si del bienestar de los catalanes se trata, se me ponen los pelos como escarpias.
Si estos tres partidos, acaparadores del 90% del cerrilismo español, ganan las elecciones, Catalunya estará peor de lo que ha estado en siglos, digo siglos, ¡Eh!
Le caerá un 155 o peor, los independentistas detenidos se pueden ir despidiendo de un indulto si hay condena, los huidos serán acosados de todas las maneras, extradición incluida. Y ya sabemos que Europa se está llenando de ultraderecha. Y la campaña españolista en Catalunya será para echarse a temblar.
¿Se imaginan un ministro de Defensa, de Interior o de Justicia de VOX?
Estoy tiritando. De miedo, rabia, asco, pena y tristeza a la vez. Sólo de imaginármelo.
O sea, para mí, la opción está clara.
Pero, claro, una cosa es que en España haya cerriles y otra que en Catalunya se sepa lo que se hace. En Catalunya y en Bruselas, claro está.

Postdata: Antes de acabar, tengo que decirlo, si no reviento.
¿Desde cuándo es bueno para una nave que su capitán ande detrás de la tormenta permanente? ¿Y que en vez de estar en la nave, ande por Bruselas, Berlín, o cualquier puerto con buen ron y voces que te doren los oídos?

domingo, 8 de julio de 2018

El Cultural y la cultura



Sobre el poco respeto por los que leen,
y por ende de los que escuchan y miran
si estás al servicio del amor
que sientes por ti mismo y tus divinas
palabras.

Primero, por empezar por algún punto, leo cualquier suplemento o revista de cultura que me cae cerca. Para mí la cultura es muy importante.
La cultura es la herramienta más poderosa de que disponemos para alejarnos del animal irracional que llevamos dentro. Entretiene, enseña y forma. Sobre todo a los que no lo están y están en vías de estarlo. O sea, la juventud. Los niños. Esas criaturas.
A nadie se le escapa que el hombre, como todo ser vivo, ejerce el poder. Porque poder es que en caso de haber una oportunidad y dos optantes, el que tiene el poder se quede con ella. Ese poder se ejerce también en la cultura. Hay brujos en todos los nichos sociales existentes.
El Cultural es uno de esos suplementos culturales que suelo leer, aunque tengo que confesar que ya hace bastante tiempo que lo leo con el ánimo del que se acerca a un cortijo a echarle un vistazo a las ocurrencias del cacique. Donde hay un cacique hay desfachatez.
Ahora que estamos en la posmodernidad y la posverdad, la desfachatez parece ser la tercera esquina del poder. La desfachatez es la acción del desfacha. Un desfacha es un facha pasado de rosca. Se pasan de rosca y adquieren holgura mental porque su mediocridad ha rebasado sentinas y aunque permisible no es adorable y eso afecta al engranaje. En el Cultural suelen escribir unos cuantos. Yo me relamo cuando lo compro. A ver que hay este sábado. Y casi nunca decepciona. Luis María Ansón siempre está al pie del cañón. Hable de lo que hable, él estuvo allí o él cenó con el protagonista del artículo o él lo saco por primera vez en el ABC verdadero y lo sabía Juan III. ¿El qué? ¿Da igual? La cosa es poner Juan III, que es su rey particular que se moja como los demás. Y además, como es el amo, su artículo es el primero siempre. Bajo el marvete de "Primera Palabra". Si es que.
Este es un ejemplo de humildad que los  jóvenes lectores que se asomen al suplemento enseguida captan.
Y ha sido eso, pensar en los jóvenes y en la labor de formación y de acceso al conocimiento que la cultura procura lo que me ha llevado a cogerme un cabreo de la leche. Y eso que hago meditación. Pero nada. El motivo o motivos.
Hay en la revista un pequeño artículo de Arcadi Espada, ese que si no suelta una docena de butades al día o trece personas no se han vuelto a mirarle cuando pasa con la falda almidoná y los nardos en la melena, no duerme en paz. Ese que debe pensar que más vale que te insulten que te nada. Pues este insigne ególatra hace elogio de otro par, de él, del desnortamiento, el insulto, el egocentrismo y el “qué guapo que soy que colonia que meo”, nada menos que FJL, que se ve que ha escrito un libro sobre el comunismo que es la hostia. Que FJL escriba un libro sobre el comunismo viene a ser como si Felipe VI escribe algo sobre el republicanismo o un socio del KKK algo sobre los negros. O sea, imparcial de entrada de la muerte. Un joven, en plan saltamontes coge, de maestro tutor a Arcadi Espada por la mañana y a FJL por la tarde y ríete tú de las consecuencias de ver “Sálvame de luxe”, “Supervivientes”, “Mujeres y hombres y al revés”, “First dates” y “Gipsy King” a la vez y sin condón.
Pues este sábado se ve que no era todo y ya entré a cerebro fuera de parámetros en la entrevista a Ignacio Gómez de Liaño, que se ve que es muy leído, muy viajado, muy expulsado y algunos “muy” más y que durante la entrevista que le hacen se ve que suelta, así al menos lo transcribe el entrevistador, esto:
“…y viendo (él) la semejanza de todos los seres humanos no podía menos que pensar (él)  en lo grotesco que es el nacionalismo fragmentario y disgregador que en España enarbolan los nacionalistas catalanes, vascos y ESA NUEVA FORMA DE LA ULTRADERECHA QUE REPRESENTAN EL PSC Y PODEMOS. ¿Se puede ser más ignorante?...”
No tiene desperdicio.
Yo no sabía que hubiese nacionalismos que no fuesen fragmentarios y disgregadores. Aunque vengan de la China, de Rusia o del planeta Tierra todos los nacionalismos son excluyentes y por lo tanto fragmentarios y disgregadores. Está en su jodido ADN. El español , que no menciona, también.
Pero lo que desde luego no hubiera imaginado nunca es que el PSC y Podemos son de extrema derecha. Ni borracho, hasta el culo de coca y con una docena de pastillas de LSD se me hubiese escurrido.
Y luego acaba con esa maravillosa pregunta. ¿Se puede ser más ignorante? No sé si tendría en esos momentos alguna calavera en la mano.
Me estaba descojonado tanto que vino un municipal y me amenazo con hacerme el boca a boca si no me comportaba.
Ahora en serio. Un joven que está aprendiendo coge hoy El Cultural y se queda confuso hasta la jubilación, que ya pasa a estar fuso.
Ahora más en serio. La mediocridad es como la miopía, todos tenemos algo, y si te haces cargo del asunto y te acercas pues ves mejor. Pero si te crees que ves de puta madre y vas de genial por la vida, sólo abres surcos que parecen montañas rusas tumbadas. Y si haces las genialidades en la intimidad pues no pasa nada pero si te das un altavoz y vas de vocero del reino, hay gente que oye y es muy penoso. Y perjudicial.
Así que advertencia: si te acercas a El Cultural que tu estado de ánimo sea un cruce entre cuando te acercas a El Jueves y a un catálogo de Los testigos de Jehová, aunque El cultural aspire a ser la esfinge de Guiza. Hablan de cultura pero no te tomes lo que dicen al pie de la letra. Piensa que la vanidad no descansa.
Siempre que acabo de repasar este sabrosísimo ejemplo de manipulación y tergiversación cultural me hago dos preguntas:
¿Cómo ha podido pasar?
¿Cómo es posible que sábado tras sábado Ignacio Echevarría escriba en él y brillando como una luciérnaga entre escarabajos peloteros, sobreviva sin perder el norte?
Si no me creen lean la bibliografía.
Bibliografía: El Cultural del 6-12 de Julio de 2018.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Liberalismo: El caballo de Troya del Capitalismo




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(A propósito del libro de José María Lassalle, “Contra el populismo: Cartografía de un totalitarismo postmoderno”)


Es curioso que en el campo político a comunismo se contraponga liberalismo y en el campo económico sea capitalismo  la palabra que se bata con comunismo.
Esto da una idea de la trabazón que existe entre liberalismo y capitalismo.
Y José María Lasalle podría ser perfectamente el representante de esa doble actitud, por lo tanto aptitud, no todo el mundo puede con las dobleces, que para unas cosas, las más vistosas, es liberal, y para otras, las más sucias e inconfesables, es capitalismo y mercado.
José María Lasalle se autoproclama por encima de todo liberal, pero es un político del PP y ha servido, porque entrar en contacto con José María Aznar significa ponerse a servirlo, mostrarle sumisión, un defecto de los mediocres, en la fundación FAES. Una fundación nacida de la necesidad enfermiza de Aznar por la figuración y que ha lanzado proclamas y estudios que como fuegos fatuos han desparecido más de prisa de lo que tardaron en confeccionarse, que ya es prisa.
Que un hombre se declare liberal y milite en el PP ya es cuento que aburre. Pero en el caso de Lassalle llama la atención su ímpetu, su necesidad de que quede claro que es liberal. Aquí aparece aquel refrán: “Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”
Para mí José María Lassalle no es más que otro político del PP, que en pago a sus buenos servicios está esperando un mejor pago. Quizás un ministerio o algo de ese nivel.
Y en este, su último libro, que se llama “Contra el populismo: Cartografía de un totalitarismo postmoderno”, ya en el título se le ven las ganas de hacer algo grande, definitivo y que le lleve a las nubes, tiene la desfachatez de atravesar la portada del libro con un brochazo de color morado que va de abajo arriba, de izquierda a derecha. El color morado de Podemos. Toda una simbología y una estrategia ruin y propia de azuzaperros.
No he leído el libro porque sobre liberalismo no hace falta saber más de lo que se ve que pasa allá donde se hace alarde de él. Lo mismo le pasa al comunismo. Para qué leer a Marx, si ya vemos lo que han hecho sus seguidores.
Todas las ideologías son buenas hasta que el hombre las hace suyas e intenta escudarse tras ellas para llevar a cabo sus iniquidades y tropelías. No hay mayor fuerza que la ideología. Eso lo saben desde hace tiempo los creadores de las religiones. Lo sabe la religión cristiana y ahora, por desgracia, nos está dando muestras constantes de ello, la musulmana.
Decía que no había leído el libro pero sí la reseña que hace en “Letras Libres”, Ramón González Férriz.
En esa reseña se afirma que en el libro, Lassalle dice: “El populismo apela al pueblo no como sujeto, sino como víctima”.
Esta es una frase que tiene mucha miga. Es una frase de esas que uno lanza para lucirse pero que luego te saltan a la cara y te dejan hecho un lamparón.
Según la RAE, una de las acepciones de “apelar” es: Recurrir a una persona o a una cosa para resolver un asunto.
Debería haber medido la frase Lassalle, porque populistas son en las elecciones todos los partidos que se empeñan en señalar a los votantes como ciudadanos necesitados de que gane su partido, para así hacer que su vida mejore. El político, en campaña, siempre es populista, porque dice: “Eres una víctima que está parada, que no tiene una casa, que no puede alimentar a sus hijos, vótame. Yo haré que tu vida mejore”
¿A qué político no se le ah oído eso?
¿Qué partido mira al ciudadano de otra forma que no sea como víctima de la sociedad, cuando no de los otros partidos, al que él sacara de su desgracia?
Esto lo hace muy bien el PP, que mete miedo en cada campaña, sometiendo al ciudadano a una victimización propia de un padre asfixiante ante un hijo indefenso.
Teniendo en cuenta que el PP ha gobernado en muchos periodos de nuestra democracia y teniendo en cuenta en cómo está la sociedad ahora, ¿De qué otra forma que no sea como una “victima incauta” ve el PP al pueblo?
Y por otro lado, si algunos partidos se dirigen al pueblo como víctimas, ¿No es porque realmente lo son?, ¿Y no lo son porque el PP las ha puesto ahí, en esa posición, con los recortes para frenar la crisis, o al menos ha colaborado bastante?
¿Qué hace José María Lassalle en el PP, entonces?
Pues lo que se ve. Servir y confundir. Sembrar la discordia y con su verborreico razonar servir de coartada.
No se puede ser tan tonto como para no ver que el PP siempre ve al pueblo como víctima y no como sujeto, y no sólo en las elecciones, también después en el ejercicio de su política.
Pero sí tan manipulador y ventajista.

viernes, 30 de junio de 2017

¿Quién tiene la culpa ahora?



Una de las mayores decepciones que sufrí siendo delegado sindical me ocurrió cuando me di cuenta de que iba por delante de mis compañeros y, o bajaba el ritmo o corría el peligro de quedar desconectado. Les ha pasado a todos los sindicalistas demasiados impulsivos, reivindicativos o revolucionarios. Es decir a todos los sindicalistas que de verdad creen en la posibilidad de que el movimiento obrero cambie la sociedad.
Allí donde yo clamaba por una semana de huelga, aquellos a los que representaba se conformaban con un día; donde argumentaba que la empresa tenía que eliminar las horas extras y contratar personal, ellos apuntaban que se podía hablar de un cupo de horas extras de fuerza mayor; cuando pedía para el Comité de Seguridad e Higiene capacidad ejecutiva, ellos veían bien, junto con la empresa, que fuese consultiva. Y así.
¿Qué hacer? Pues muy fácil, seguir como sindicalista parasito o dejar de ser sindicalista. Aguante un par de años.
Si donde tenemos a la empresa pongo país, donde están los obreros pongo ciudadanos españoles y donde actúan los sindicatos pongo a los poderes del Estado, veremos que ahora en España está pasando algo parecido. Lo que me lleva a la pregunta del título: ¿Quién tiene la culpa ahora?
Empecemos por los poderes.
El cuarto poder. Están los medios de comunicación, no todos, pero sí los suficientes, un día sí y el otro también denunciando todos los casos de corrupción que asolan el país. Desde los diarios digitales, desde los canales de televisión, sobre todo dos de ellos, desde algunos medios impresos, cada vez menos, ¿Se dan cuenta que a mayor necesidad económica menos beligerantes los medios de comunicación?, se informa no sólo de las corruptelas con pelos y señales, con sus cantidades, sus imbricaciones en el mundo empresarial, sus paraísos fiscales, sino que además se pone en evidencia la desfachatez y la desvergüenza de los corruptos, mintiendo, olvidando y algunos hasta sacando pecho. Es decir, uno no se entera si no quiere. Los medios ya no pueden hacer más.
El poder judicial. El poco poder judicial independiente que hay en este país empieza a germinar desde las brasas que la conciencia nunca ha dejado apagar. Cada día notamos que en el mundo judicial hay un verdadero brote de independencia y de servir al pueblo desligados de cualquier otro poder y con la imparcialidad como bandera. Algunos hasta se han jugado el tipo y han acabado fuera de la carrera judicial, pero cada día hay más jueces y fiscales leales a su profesión y dispuestos a no dejarse amilanar por los intereses partidistas del poder legislativo y ejecutivo. Lo último, ver como el TC ha llamado al ministro de Hacienda, incapaz y delincuente, y forzar a Mariano Rajoy ha hacer otra de las suyas diciendo de la sentencia sobre la Amnistía Fiscal que lo importante, lo que había que tener en cuenta es que no tenía efectos retroactivos, o sea que lo que se ahorraron los defraudadores no había que devolverlo. Aquí paz y después gloria.
Pero las sentencias, las condenas y las imputaciones siguen cayendo como agua en Mayo. Y, repito, los medios de comunicación no escatiman esfuerzos para que la ciudadanía se entere.
El poder legislativo. Tanto desde la derecha, con C’s, que parece apostar por ser de derechas y decente, algo que en este país nunca había pasado, como desde la izquierda con Podemos y sus confluencias hay una verdadera voluntad de acabar con la delincuencia política y denuncian allí donde pueden cada caso de corrupción y señalan sin ambages a sus protagonistas, con verdaderas trifulcas en el Congreso de los diputados, muchas veces consiguiendo poner en evidencia a los políticos corruptos. De esto también dan cumplida cuenta los medios de comunicación.
Es decir hay un escenario muy propicio para que los corruptos desaparezcan, camino de sus casas para nunca más volver a la escena política o camino de la cárcel a penar sus culpas.
Pero no es así. Ahí están, como la Puerta de Alcalá, dejando pasar el tiempo y llenándose los bolsillos.
¿Por qué?
Porque vivimos en una democracia y los ciudadanos con sus votos eligen a sus representantes. Y hay unos cuantos millones de ciudadanos que siguen escogiendo a sus representantes de entre los corruptos, unos cuantos millones de votantes que siguen dándole poder al PP, el partido más corrupto que ha habido nunca en este país.
Así que por eso me pregunto ¿Quién tiene la culpa ahora?
¿Está sucediendo que los poderes antedichos van muy deprisa para el gusto de algunos millones de ciudadanos?
A ver si va a estar sucediendo que desde la prensa, el mundo judicial y desde algunos partidos políticos se está siendo demasiado ambicioso y tanta honestidad, decencia y honradez no es del agrado de esos millones de ciudadanos votantes que ya han asimilado tanta mierda y corrupción y sobreviven  de maravilla en ese medio. Que sus alveolos evolucionados, sus neuronas reconvertidas no pueden soportar el aire limpio y las ideas frescas.
Que a lo mejor no basta con exigirle al PP responsabilidades. Al fin y al cabo ellos no engañan ya a nadie y si tienen votos…
Que a lo peor en las próximas elecciones los partidos decentes tienen que hacer una campaña ya no de enfrentamiento con el PP, sino de pedir cuentas a esos votantes tan corruptos como el partido al que votan. Jugársela y llamarlos también a ellos corruptos.
A ver si va a suceder que este todo listo para que este país deje de ser corrupto y no podamos porque resulta que la novia ya no se quiere casar.
Así pues, ¿Quién tiene la culpa ahora?