viernes, 29 de noviembre de 2013

Anoche no podía dormir



Anoche me acosté mal, a pesar de haber cenado verduras estaba venga a dar vueltas en la cama. Conté corruptos, nada; conté comunidades autónomas, históricas y fortuitas, con imputados en sus filas, acabé enseguida porque son pocas, nada; me pasé a los ayuntamientos corruptos, ahí me entretuve un buen rato, nada; me puse a pensar en la casa real, acabé enseguida, sólo hay una, menos mal; me puse a pensar en Madrid, a ver si iba a ser por haber visto El Intermedio, pues viéndolo me di cuenta de que podía ser perfectamente alcalde de Madrid……y jefe de la oposición también. Aunque luego lo pensé y hube de admitir que alcalde no podría. Porque para ser alcalde de Madrid hay que cumplir dos requisitos: Tener poca vergüenza y ser esposa de José María Aznar.
Lo primero podría llegar a cumplirlo: Con ponerme a gastar vergüenza a troche y moche, asunto concluido. Hasta que me quedara poca. Lo de ser esposa de José María Aznar lo veo más difícil. No me veo haciendo la cuchara con él y además como debe estar contra los matrimonios entre hombres, pues tampoco. O sea, que ser alcalde de Madrid no es tan fácil como lo hace ver Ana Botella.
Ahora en broma, lo más triste del espectáculo zafio y grosero que ayer dio Doña Ana no es el hecho en sí sino el que haya podido llegar a ser alcaldesa. El que el ministro meapilas por antonomasia dijera que sí a ponerla de concejala, el que toda la estructura de uno de los partidos encargados de gobernar este país hiciera la visita gorda a los tejemanejes de José María Aznar para colocar a su mujer en la carrera política, sacarla de las inauguraciones de antologías de cuentos de siempre y meterla a gestionar el Ayuntamiento de Madrid, un presupuesto, que sólo de pensar en qué manos está, da espanto……..es decir el enchufismo de siempre. Nada tampoco.
Total que terminé por pensar en Franco y ¡zas!, oí unas risillas, como de ratoncillo puñetero. Se ve que al pensar en él me conecté virtualmente con El Valle de los Caídos.
Ahí estaba tumbado, más poca cosa que nunca, casi en los huesos, descojonándose. Eso me cabreo. Fatal, para dormir.
-¿De qué te ríes, muerto?- le pregunté.
No me contestó. Siguió riéndose. Corte la conexión. ¿De qué se reiría Franco? No caía. Me puse a pensar. A ver si tiene razón Pio Moa y con Franco se estaba mejor.  Pensé un rato en el asunto. Hombre, UGT por ejemplo estaba mejor. Porque es mejor no estar que estar como está ahora, equiparándose a los partidos y subiendo……y  Cándido sin dimitir, sólo lo ha hecho el responsable de Andalucía, algo es algo.
Hombre, los jóvenes también estaban mejor, porque los que estaban bien entonces siguen estando bien ahora y los que estaban mal entonces están peor ahora, pues antes iban a vendimiar y sabían poco más, ahora van a vendimiar y saben física cuántica, derecho, ciencias políticas, arquitectura etc., etc., y claro, entre más se sabe más se sufre.
Los políticos de entonces que estaban cojonudamente, ahora están más cojonudamente, pues mienten y se corrompen igual pero con democracia, que debe ser la leche, algo así como ser Berlusconi sin llegar a la extenuación. Eso los políticos de antes que los nuevos ni comparación. Mira Felipe González, de entrada no pero de salida tampoco, pasando frio en Suresnes, y ahora consejero de una multinacional. Antes ilusionado y lleno de principios, feliz y satisfecho, y ahora, ahora…….ahí me dormí y al despertar no he podido coger el hilo. Lo de Felipe González me ha dejado confundido.
¿De qué se reiría Franco?
¿Y el pueblo, qué piensa?